martes 26 de enero de 2010

Hacia Barcelona

Resulta difícil aprender el Arte y el Oficio de la vida. El Sendero es
arduo y cómplice de la angustia, especialmente cuando te encuentras
solo en la travesía de cualquier desierto. Solo ante la sed y el
hambre de espíritu. Ese es el precio de la batalla... Del vivir más
allá de los ocasos y los arquetipos... De sentir que nada merece la
pena si no es viviendo al límite... Solo, viajando sin cesar hasta que
el segundo rayo que nació en Shamballa se transforme en tercero
gracias a la entrega y la renuncia total... Solo hasta el logos...

3 Comentarios Positivos:

emilio dijo...

El precio de la batalla, viajar hasta llegar a la renuncia total para lograr aprender el arte y oficio de la vida.
Bello camino, buen viaje.

Saludos.

Isabel dijo...

Es dificil viajar hasta la renuncia total... no creo que se llegue si no se renuncia también a llegar...
Cuídate Javier y buen camino

elcamaleón dijo...

Realmente una utopía loco. Te admiro por ello.

Yo veo viajeros en el camino, todos vestidos con los colores del arco iris y en rítmica danza, marchando hacia un nuevo amanecer.

Yo veo el mundo sin hospitales, sin policías, sin armas y sin buques de guerra.

Shamballa, Shamballa, los ojos abiertos en el Cosmos.