jueves, 9 de abril de 2009

El abuelo que no sabía explicar cuentos

La economía del don consiste en dar, en ofrecer, en compartir. Cuando lo que se comparte y lo que se da son libros, entonces, a alguien que se metió en el mundo editorial por amor a los mismos, irremediablemente se maravilla. No hay mejor regalo que un libro, sobre todo si quién te lo regala es la autora del mismo, y si encima son tres, entonces es para volverse loco. Esta vez, la generosidad ha venido de manos de Estrella Cardona y sus ofrendas: "La Trampa de ser mujer", "El abrigo de clark gable" y "El abuelo que no sabía explicar cuentos" ya forman parte de mi biblioteca y de mi vida. En diciembre estuve en Dinamarca y Linda me dijo algo que me impresionó: "los libros que están en mis estanterías forman parte de mi vida, pues respiran mi aire, mi tiempo y mis momentos"... Así es... ahora Estrella está dentro de mí y yo dentro de ella, pues esa es la magia de los libros que pocos pueden ver... Gracias amiga...

(Foto: Los tres dones en mi mesa de trabajo, La Montaña, abril de 2009)...